
23 de diciembre de 2025
Autor
Redacción Guajiros
Temas
mentalidad - abundancia - escasez - emprendimiento - Cuba - oportunidades - creatividad - resiliencia
¡Saludos, mi gente! Sabemos que emprender en Cuba (o desde la diáspora pensando en Cuba) no es tarea fácil. Entre bloqueos, apagones y la lucha diaria, a veces parece que la escasez es la única constante. Pero, ¿y si te dijera que el mayor bloqueo está en nuestra propia mente? En este artículo, vamos a darle un giro a esa mentalidad de escasez y a sembrar semillas de abundancia en nuestro camino emprendedor. ¡Prepárense para un cambio de juego!
La mentalidad de escasez es esa vocecita que nos dice: "No hay suficiente". No hay suficientes recursos, no hay suficientes clientes, no hay suficiente tiempo… ¡Siempre falta algo! Esta forma de pensar nos lleva a competir en lugar de colaborar, a aferrarnos a lo poco que tenemos por miedo a perderlo, y a ver solo los problemas en lugar de las soluciones.
Imagínate esto: dos guajiros cultivando tabaco. Uno piensa que la tierra es limitada y que, si el otro tiene una buena cosecha, él tendrá menos. El otro, en cambio, comparte sus conocimientos, experimenta con nuevas técnicas y colabora con sus vecinos para mejorar la producción de todos. ¿Quién crees que tendrá una cosecha más abundante a largo plazo? ¡Exacto!
Ahora viene lo bueno: ¿cómo le damos la vuelta a la tortilla? Aquí te dejo algunos consejos prácticos:
Suena cliché, pero funciona. Enfócate en lo que sí tienes, por pequeño que sea. Un techo sobre tu cabeza, un plato de comida, un amigo que te apoya… La gratitud abre la puerta a la abundancia.
En lugar de lamentarte por lo que te falta, pregúntate: "¿Qué puedo hacer con lo que tengo?". La creatividad es nuestra mejor arma. ¿No hay materiales? ¡Recicla! ¿No hay internet? ¡Conéctate con la comunidad! Siempre hay un camino.
En Cuba, la unión hace la fuerza. Comparte tus conocimientos, ayuda a otros emprendedores, crea alianzas. Juntos llegamos más lejos. Recuerda, el éxito de uno no significa el fracaso de otro.
Tu mayor activo eres tú mismo. Aprende nuevas habilidades, lee libros, asiste a talleres (¡aunque sean online!). Cuanto más crezcas, más oportunidades atraerás.
Dedica unos minutos cada día a imaginarte alcanzando tus metas. Siente la emoción del éxito, visualiza los detalles. La mente es poderosa, ¡úsela a tu favor!
Si algo nos caracteriza a los cubanos es nuestra resiliencia. Hemos superado crisis, bloqueos y mil obstáculos más. Esa capacidad de reinventarnos, de encontrar soluciones creativas en medio de la nada, es nuestra mayor fortaleza. La mentalidad de abundancia no es negar la realidad, sino elegir cómo la enfrentamos. Podemos enfocarnos en lo que nos falta y hundirnos en la desesperación, o podemos enfocarnos en lo que tenemos y crear un futuro mejor.
Recuerda, guajiro: la abundancia no es solo tener más dinero o más cosas. Es tener una vida plena, llena de propósito, conexión y alegría. ¡Y eso está al alcance de todos!
La mentalidad de abundancia es un camino, no un destino. Requiere práctica, paciencia y mucha fe en nosotros mismos. Pero te aseguro que vale la pena. Cuando cambiamos nuestra forma de pensar, cambiamos nuestra realidad. Así que, ¡manos a la obra! Agradece lo que tienes, busca oportunidades, colabora con otros, invierte en ti mismo y visualiza el éxito. ¡Cuba necesita emprendedores con mentalidad de abundancia para construir un futuro próspero para todos!